Reseña de Casanova Ruiz (2020), Una violencia indómita. El siglo XX europeo


Review of Casanova Ruiz (2020), Una violencia indómita. El siglo XX europeo




JOSÉ ANTONIO ABREU COLOMBRI1


Casanova Ruiz, Julián (2020).

Una violencia indómita. El siglo XX europeo

Ed. Crítica.

394 páginas. ISBN: 97-8-84-9199-217-2.





El estudio del auge y caída de los fascismos emerge de forma cíclica entre los investigadores y los divulgadores de la historia europea. Paralelamente, ese interés de estudio también repunta con la temática de los derechos humanos y la cultura de paz. La obra del profesor Casanova Ruiz2 ha despertado un gran interés, entre la comunidad académica hispanohablante, por la originalidad de su marco cronológico, ya que propone una revisión de las continuas manifestaciones violentas en el siglo XX: intervenciones militares, persecuciones judiciales, limpieza étnica, genocidios organizados, violencia sexual, marginación económica, expulsiones poblacionales y cercos comerciales. De forma transversal, la obra trata de describir y comparar la ritualidad de la violencia, desplegada por los Estados y cometida por agentes específicos. Los testimonios de las víctimas de la violencia también son tenidos en cuenta y se plantean interesantes reflexiones teóricas sobre la cuestión de la fiabilidad de la memoria y el valor de la oralidad.

Los casos de estudio se superponen en los diferentes apartados de Una violencia indómita. El siglo XX europeo3, manteniendo un equilibrio entre las diferentes regiones de Europa, para plantear una comparación de las lógicas motivadoras de la violencia: nacionalismo, fundamentalismo, supremacismo, irredentismo, militarismo, et cetera. También se presta mucha atención a las reverberaciones del dolor provocado por la violencia contra los colectivos y a las consecuencias generales de resentimiento persistente por la destrucción material en los conflictos. La obra tuvo una gran repercusión mediática y académica desde el momento en el que salió de las prensas de la editorial. Se compone de una introducción, siete capítulos, un epílogo, un apartado de notas aclaratorias, una cronología, una bibliografía y dos índices alfabéticos.

La introducción es muy dinámica y aporta muchos aspectos clave para comprender la mentalidad de la época y la percepción del cambio político en todo el continente europeo. El profesor Casanova Ruiz hace una clasificación de los principales problemas surgidos en esta investigación, enfatizando la fragmentación y la dispersión de las fuentes históricas. Después de crear marcos comparativos amplios, para diferentes tipos de violencia, la principal línea argumental de la obra sostiene que existen unos patrones análogos de comportamiento. Una violencia indómita. El siglo XX europeo es una síntesis muy ambiciosa, con una composición original y con contenidos diversos, que refleja muy bien la sucesión de episodios de crímenes contra la humanidad (en el Occidente europeo y en toda la región oriental).

El primer capítulo, “Un mundo de privilegio, lujo y poder”, muestra como la pervivencia de instituciones políticas arcaizantes, en un contexto socio-económico de transformación, motivó movimientos de violencia revolucionaria e implementó duros métodos de coerción y represión. La persistencia del Antiguo Régimen chocó frontalmente contra las aspiraciones de reforma gradual de la legislación; los ejemplos democráticos y el desarrollo de una cultura popular cívica fueron muy escasos, fueron prácticamente inexistentes o estuvieron en una situación de extrema debilidad fuera de Francia y Gran Bretaña. La violencia revolucionaria y el terrorismo organizado fueron los dos pilares de la lucha contra los Estados dotados de jefaturas de origen pre-liberal.

La Rusia zarista, a pesar de sus dificultades económicas y su escaso nivel de industrialización, consiguió mantener una activa política exterior en toda la región oriental de Europa. El concepto de superioridad racial, las aspiraciones imperiales, el antisemitismo eslavo y el intervencionismo en los Balcanes (1912-1913) son cuestiones clave para comprender la terrible espiral de violencia que pronto se desataría dentro y fuera de Rusia. “La semilla de 1914” es el título del segundo capítulo. En estas páginas se hace una descripción de los frágiles e inestables equilibrios de poder en la Europa de principios del siglo pasado, estructurados por una jerarquía de naciones dominantes y sus aliados. El autor utiliza la expresión de estallido de una “orgía de violencia” (1914), motivada por la presión imperialista, las nuevas tecnologías militares, las lizas comerciales y el control de los recursos económicos.

En el tercer capítulo, “Culturas de guerra y revolución”, se reflexiona sobre el concepto de guerra total y normalización de la violencia en los contextos del cambio político y la negociación diplomática. En aquel tiempo, todavía existía una relación entre la violencia romantizada de los mandos militares y la política exterior de prestigio de los poderes ejecutivos. La parte final del capítulo habla precisamente de la larga trayectoria del uso de la violencia en las regiones europeas, con una especial atención a la cuestión rusa y a la inestabilidad en los territorios centroeuropeos. El autor habla de la violencia paramilitar en términos de “epidemia”, la considera un fenómeno transnacional en los tiempos de paz. Del mismo modo, el autor subraya que la “brutalización” tenía su origen en los conflictos bélicos, pero la máxima brutalidad se producía en los periodos de finalización bélica y de negociación de paz.

Después de firmarse el armisticio que puso fin a la Gran Guerra, la violencia, la propaganda y el odio continuaron produciéndose con menor intensidad, pero no se abrió un periodo pacífico y no hubo una verdadera vocación para construir la paz entre los líderes europeos. “La guerra no acabó en 1918” (cuarto capítulo) desarrolla cuatro apartados temáticos clásicos del periodo de entreguerras: la violencia paramilitar, las estrategias contrarrevolucionarias, el ascenso de los fascismos y la inoperancia democrática ante el incremento de la violencia política. Los casos de estudio, aquí recogidos, son fundamentales para desmitificar un periodo histórico tan complejo. En las últimas páginas del capítulo, destacan los casos de guerra sucia de los Estados contra los grupos terroristas y las dinámicas subversivas, porque la mentalidad democrática no estuvo libre de la justificación de la violencia en situaciones de conveniencia.

La violencia sexual contra las mujeres, la limpieza étnica regional y los programas genocidas son tres tremebundas cuestiones acontecidas en todas las fases temporales del siglo pasado. La eliminación sistemática por medios violentos de un grupo poblacional, definido por su etnicidad o nacionalidad, tiene muchos ejemplos en todas las regiones europeas, pero el caso de los Balcanes es el más icónico, por reiteración y ensañamiento. En lo que a genocidio se refiere, la solución final de la dictadura nazi es el caso más lacerante de todos. La violencia sexual fue una de las lacras más constantes, con fluctuaciones pronunciadas, que no ha tenido mucha repercusión periodística e historiográfica, por el oprobio que suponía para las víctimas y su entorno familiar. “Violencia sin fronteras” es el título del quinto capítulo.

El libro trata de desmontar el relato triunfalista de la segunda mitad del siglo XX, que sostenía que las décadas posteriores al final de la Segunda Guerra Mundial conformaron una edad dorada para el conjunto de la ciudadanía europea. “De los escombros y las cenizas” (sexto capítulo) intenta compilar, de la forma más ordenada posible, las purgas, ejecuciones y depuraciones que se produjeron durante las guerras y las dictaduras. Asimismo, se analiza el control de la violencia de baja intensidad instrumentalizada por parte de los aparatos estatales, para tratar de diluir las disidencias ideológicas y erradicar las resistencias armadas. En este capítulo, se mencionan la interconexión teórica de las diferentes legitimaciones de la violencia, por parte de los Estados, como una suerte de defensa legitima de la mayoría social.

El militarismo y el paramilitarismo, extendidos por todas las regiones europeas en la primera mitad del siglo XX, tuvieron algunas correlaciones regionales posteriores. Llamativo es el caso de la desintegración de Yugoslavia, en un momento en el que todo parecía avanzar hacia un escenario mejor. El séptimo capítulo, “Caminos diferentes, escenarios de confrontación: Europa Central y del Este”, presenta varios sucesos represivos en los que los tanques “pacificaban” las calles y se convertían en símbolo de la violencia estatal contra los manifestantes. Se habla de las insurrecciones más destacadas, de la pacífica Revolución de Terciopelo (1989) y su única derivación violenta y, como culminación paradigmática, los procesos violentos acontecidos antes, durante y después del conflicto yugoslavo.

La nostalgia por pasados nacionales heroicos y el anhelo mitificado de líderes políticos comprometidos con el destino de su pueblo han sido, muchas veces, preámbulo de estallidos de violencia descontrolada. El libro no afirma con la suficiente rotundidad que la violencia, glorificada o no, siempre ha gozado de un amplio predicamento entre los teóricos del nacionalismo. En el epílogo se manifiestan las dificultades que tiene que solventar el historiador a la hora de desempeñar sus funciones de investigación, ya que hay temáticas que tienen una fuerte impregnación emocional. El profesor Casanova Ruiz considera que el historiador tiene que actuar como “árbitro” de las memorias y las doctrinas, en el proceso de clasificación de fuentes y de verificación de relatos. La propaganda sigue condicionando los lugares de memoria; las pasiones políticas y religiosas continúan deformando la realidad histórica, construida sobre los testimonios orales. En las últimas páginas, de manera esquemática, se hace una defensa de la metodología de investigación histórica rigurosa y del compromiso ético y deontológico que todo historiador debería poseer.




Notas

1 abreucolombri@gmail.com

2 Julián Casanova Ruiz es catedrático de Historia Contemporánea en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza. Ha realizado estancias de investigación y ha sido profesor visitante en varios centros universitarios (Europa y América). Su larga lista de publicaciones académicas avala su extensa labor divulgadora en el panorama mediático español.

3 Editorial Crítica es una empresa situada en Barcelona (fundada en 1976), que forma parte del Grupo Planeta (absorbida en 1999). Inicialmente, consiguió un gran prestigio con la publicación de textos clásicos e investigaciones de la Edad Antigua, pero pronto se convirtió en un sello editorial de gran impacto científico en todas las áreas de las ciencias sociales y las humanidades.







Cómo citar este artículo

Abreu Colombri, J. A. (2022). Reseña de Casanova Ruiz (2020), Una violencia indómita. El siglo XX europeo. Caleidoscopio - Revista Semestral de Ciencias Sociales y Humanidades, 24(46). https://doi.org/10.33064/46crscsh3177











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