Contribuciones al conocimiento universitario desde

las artes escénicas.

 

 

Contributions to knowledge of the university academy from the performing arts.

 

Claudia Fragoso Susunaga

claudia.fragoso@umich.mx  

Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México.

ORCID: 0000-0002-9333-3300

 

 

ARTÍCULO

 

Recibido: 22|07|2025 • Aprobado: 01|10|2025

RESUMEN

Como docente del sistema universitario, a partir de la necesidad de visibilizar la actividad de las investigadoras al interior de las instituciones educativas, se volvió indispensable estructurar proyectos de investigación que tuvieran cabida desde el área de conocimiento de nuestro saber profesional, que son las artes escénicas, específicamente el teatro.

Nuestro trabajo ha sido posible conformarlo desempeñando funciones de tutoría, docencia, gestión e investigación; en estas actividades hemos combinado los aspectos cognitivo-formativos, explorando con el estudiantado técnicas, metodologías y temáticas que se abordan en los cursos, pero a la vez que se tornan como actividades para realizar servicio social o para los procesos de titulación.

En los proyectos de investigación que se proponen a la institución, hemos desarrollado vinculación, hacia el interior con programas educativos en artes y otras áreas de conocimiento; y, de manera externa, con profesoras pares de otras universidades, tanto nacionales como internacionales.  Del mismo modo se han desarrollado proyectos individuales y colectivos, a partir de los Cuerpos Académicos.

La contribución más reciente recae en temáticas que atienden esencialmente a aspectos de divulgación científica, problemáticas ambientales, visibilización femenina, masculinidades y violencia social.

Los métodos especializados del lenguaje escénico han atravesado la actuación física y vocal, mediante la expresión corporal significativa, la intermedialidad escénica, la videodanza y el radiodrama.

Palabras clave:  teatro, educación, comunidad, intermedialidad, corporalidad, voz expresiva.

 

ABSTRACT

As a university professor, recognizing the need to raise the profile of female researchers within educational institutions, it became essential to develop research projects that were relevant to our professional field of expertise, namely the performing arts, specifically theater.

Our work has been made possible by performing tutoring, teaching, management, and research functions. In these activities, we have combined cognitive and educational aspects, exploring techniques, methodologies, and topics covered in the courses with students, while also turning them into activities for social service or degree programs.

In the research projects proposed to the institution, we have developed links internally with educational programs in the arts and other areas of knowledge, and externally with peer professors from other universities, both national and international. Similarly, individual and collective projects have been developed through the Academic Bodies.

The most recent contribution focuses on topics that essentially address aspects of scientific dissemination, environmental issues, female visibility, masculinities, and social violence.

Specialized methods of stage language have been applied to physical and vocal performance through meaningful body language, intermediality.

Keywords: theater, education, community, intermediality, corporeality, expressive voice.

 

 

 

 

Introducción

Ser docente en el contexto universitario de instituciones públicas es un gran reto derivado del trabajo y el esfuerzo constante. Si bien se reconoce el reto que implica, la docencia universitaria también puede ser considerada como un privilegio, que, sin embargo, en el caso de las profesoras investigadoras se ha logrado a pulso, con trabajo constante, continuo y perseverante con base en la capacitación y conformación de nuevas perspectivas que se van integrando al conocimiento generado e impartido.

Como es el caso en otras Instituciones de Educación Superior (IES) de este país, en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, para desarrollar los proyectos de investigación, estos deben ser contemplados en los planes de trabajo de cada ciclo escolar; en el caso de esta institución, los proyectos son avalados por la Coordinación de la Investigación Científica. A lo largo del transcurso de los años, los procesos para la investigación han variado en sus requisitos para su autorización, por ejemplo, desde su inicio la universidad avala procesos grupales que hasta el día de hoy deben ser de carácter individual, con una validez de dos años; para poder participar en este procedimiento es necesario contar con el perfil deseable, que se logra por un conjunto de aspectos desarrollados en el proceso laboral, como son docencia, publicaciones, gestión, tutoría y entre otros productos y experiencias que se van acumulando.

Dentro de este contexto mencionado, así como desde la posibilidad de pertenecer a un Cuerpo Académico, junto con mis compañeras hemos conformado un equipo de investigación colaborativo que ha favorecido, tanto nuestro desempeño profesional como laboral desde las artes escénicas.

 

Desde 2008 hemos generado proyectos artísticos que se han vinculado con la docencia, de manera que logren tener un impacto entre el estudiantado, partiendo de la confirmación de contenidos académicos en la práctica, impulsando su participación hasta el desarrollo de propuestas diversas en procesos coligados con nosotras mismas y con docentes creadoras pares de otras instituciones, tanto nacionales como internacionales.

En el presente documento, se reflexiona sobre estos proyectos que de alguna manera han aportado al conocimiento desarrollado desde mi desempeño como profesora investigadora, tanto en el grupo de investigación como de manera individual.

Como actriz, docente e investigadora he trabajado proyectos escénicos de investigación académica. Es pertinente explicitar a que se refiere dicha afirmación.  Coloquialmente se identifican los proyectos artísticos como puestas en escena, ya sea de danza o teatro, conciertos musicales, publicación de novelas, cuentos o ensayos, exposiciones pictóricas o escultóricas e, incluso, películas. Por otro lado, se reconocen las actividades académicas como congresos, coloquios, encuentros en dónde se discuten y/o se confrontan investigaciones con rigor científico, incluso las de índole cualitativo, humanístico ya sea histórico, filosófico o sociológico.

En un progreso a lo largo de más de diez años, se ha buscado continuamente la integración de esos dos aspectos, antes mencionados; en la que ha sido fundamental la concepción del proceso artístico, pero, a su vez, con resultados de investigación académica paralelos como publicaciones y participaciones en congresos, encuentros o coloquios. En estos, se han plasmado las acciones realizadas y los fundamentos teóricos de los procesos artísticos realizados, lo que es posible gracias a los estudios y el cotejo de un corpus teórico amplio y constante que se ha ido plasmando en revistas y publicaciones por colegas de instituciones de educación superior, además de estudios críticos y analíticos de textos de épocas anteriores, así como propuestas innovadoras y contemporáneas que se han consolidado en las últimas décadas.

Es importante destacar que el objeto de conocimiento, desde las artes escénicas, tiene múltiples fuentes. Por un lado, el cuerpo, esto es, lo que lo integra, su representación social y su expresividad, y su lugar en las relaciones humanas dadas en procesos de interacción, comunicación y convivencia. Por el otro, todo el aspecto técnico de la actoralidad, arraigado a los procesos formativos como desarrollo vocal, expresión corporal, gestualidad, manejo de espacio, ficcionalidad, interpretación en acciones y entonaciones de la voz, creación de personaje, análisis de texto y demás aspectos constitutivos de la escena tradicional y contemporánea.

Asociado a esto se han ido determinando las líneas temáticas a abordar, siempre en busca de integrar aspectos de impacto social, que permita a las y los participantes, así como a las personas espectadoras, una reflexión sobre problemáticas que nos atañen continuamente, y desde nuestra posición dentro de los recintos universitarios propiciar análisis y subsecuentes diálogos en comunidad.

 

Propuestas individuales

Entre los últimos proyectos individuales, se han abordado de manera secuencial y con distintas aristas, temas como la violencia intermitente, la visibilización femenina y los movimientos feministas de los últimos años que se manifiestan con una postura contundente para hacer visibles derechos y garantías que nos corresponden, y la forma en que lo hacen, sobre todo en las nuevas generaciones de mujeres; así mismo se ha trabajado sobre algunos aspectos de las nuevas masculinidades.

Directamente en el entrecruce de estos temas, nos encontramos el problema de la violencia visto desde diferentes perspectivas; por un lado, por ejemplo, la violencia provocada por grupos delincuenciales enmarcando de manera incómoda los entornos socioculturales, con asesinatos, secuestros, descabezamientos, notas y cobros ilegales, que día a día determinan nuestro sentir social y que, de alguna manera, terminamos normalizamos con el fin de evitar vivir en un constante sosiego. Por otra parte, hemos abordado la violencia que se da entre hombres y mujeres por cuestiones de género, identificando el rol de los varones, pero, sobre todo, analizando las posturas de los jóvenes que directamente están señalados con los mandatos de las masculinidades que se les adjudican, sin dejar de estimar las acciones efectivas que realizan, como son las miradas, los comentarios y el acoso en la convivencia cotidiana. Así, desde nuestro proyecto hemos identificado al mandato social de la masculinidad, de manera similar a como lo enuncia Roberto Garda:

comprender la experiencia del hombre cuando violenta, donde los mensajes sociales de la masculinidad, identidad masculina, abuso de poder y dolor se convierten en uno solo; y se traduce en cuerpos que dañan a otros cuerpos (Garda, 2006, p. 270).

Todo esto nos ha permitido englobar las diferentes perspectivas de la violencia desde una conceptualización del ser hombre, que implica conductas determinadas por la sociedad, la cultura e incluso la situación económica y educativa.

La preocupación por tomar conciencia del contexto sociocultural y la urgencia de abordar, desde espacios universitarios, los temas de violencia radican en la importancia de advertir la magnitud de las experiencias de violencia que viven las personas como experiencias políticas sociales y emocionales. Cabe señalar que acceder a dichas experiencias es difícil en tanto que su relatoría tiende a vulnerar puntos de vista y experiencias propias; sin embargo, al ser pensadas desde una perspectiva artística, como es el lenguaje escénico, este permite resignificar el diálogo del rigor que les define.

Dentro del formato escénico teatral, los proyectos desarrollados han buscado hacer énfasis en la interpretación vocal y la actuación a través del video, pero con posibilidad de presentarse escénicamente.  Así mismo, se ha propuesto la exploración del lenguaje transmedial, es decir, los intercambios semánticos, como los define Carlos Scolari “un tipo de relato en el que la historia se despliega a través de múltiples medios y plataformas de comunicación y en el cual una parte de los consumidores asume un rol activo en ese proceso de expansión” (Scolari, 2013, p. 18), partimos de una historia, con la intención de desplegar en múltiples medios, tal y como hoy día encontramos en diversos productos artísticos, como libros adaptados a películas, comics, video juegos, juguetes, etc.

El interés de explorar este lenguaje, partiendo desde nuestro ámbito artístico, el teatro, se afianza a partir de la pandemia, cuando fue ineludible incursionar en los soportes tecnológicos, sin olvidar, además, que el manejo de diversos dispositivos y plataformas es una realidad de convivencia generacional, lo que nos impuso un trabajo desde una perspectiva híbrida, pretendiendo experimentaciones tecno artísticas, como señala Luz Hojsgaard:

Uno de los factores decisivos en la expansión de la actual cultura visual es el avance de las tecnologías digitales. En el campo de las artes escénicas, encontramos la incorporación de proyecciones manipuladas digitalmente, la informatización del sistema lumínico y sonoro, la puesta en escena de robots, el empleo de medios electrónicos y redes sociales, la utilización de sistemas de captura de señales por medios de sensores, el trabajo con circuitos cerrados de TV, etc. (Hojsgaard, 2020, p. 3).

Con base en lo anterior los resultados a lo largo de los últimos siete años, se encuentran plasmados en una página web (Claudia Fragoso, s.f.) en la que se aspiró a dejar clara evidencia de las aportaciones sociales y universitarias a partir de estos proyectos. Esta página contiene propósitos, resultados y acceso a los radiodramas, los videos, las fotografías y los textos originales trabajados durante y para cada una de las indagatorias; así como a las personas que colaboraron directamente en cada uno de ellos. En este espacio virtual se encuentran cuatro proyectos realizados de manera bianual con base en las directrices arriba señaladas.

Figura 1.

UMSH, Proyectos de la investigación científica, s.f.

Resulta por demás interesante reflexionar sobre estos proyectos como una colaboración académica del saber universitario y, siempre la distancia marcada por el tiempo, nos permite hacerlo, puesto que, además del resultado artístico, paralelamente se escribieron artículos o capítulos de libro, en los que se iba compartiendo el proceso de los proyectos, sus análisis y, en su momento, sus resultados, conformándose como parte del acervo universitario.

No hay que olvidar la contribución del factor humano, es decir, la experiencia propia de las personas participantes, que han sido estudiantes, docentes y personas egresadas, quienes han aportaron sus saberes, inquietudes e intereses, y con quienes se exploraron las corporalidades desde lo gestual y lo vocal para el desempeño actoral, fundamentado en un proceso cognitivo. Todo esto se ha realizado a partir de círculos de estudio y reflexión sobre las diferentes temáticas a partir del interés de abordarlas desde el lenguaje escénico, y, sobre todo con la pretensión de que incluyeran un posicionamiento frente a las temáticas abordadas.

Es así como, por ejemplo, se concretó una ponencia documental llamada Infección y desaparición, que plasma la problemática de la desaparición y búsqueda de los cuerpos de las personas desaparecidas, en paralelo con el texto actualizado de Antígona, aquel personaje de la tragedia griega que enterró a su hermano en contra de la ley de la ciudad; en nuestro caso, el personaje central es una mujer buscando a su hermano muerto, que nos remite a las Rastreadoras de Sinaloa, quienes luchan por el derecho de encontrar a sus familiares desaparecidos dentro de este ambiente de violencia que, por mala fortuna, se vive cotidianamente.

Figura 2.

El otro Cervantino,2021.

Es necesario acotar que lo que se pretendía con la participación del público espectador, puesto que una obra de corte artístico no se concreta como tal hasta que se logra su recepción, tal como lo han señalado los teóricos de la recepción. En este sentido, siguiendo a Roman Ingarden (1970) quien indica que la comprehensión de una obra literaria (Ingarden, 1970) es solamente una de las formas de relacionarse con una obra, si bien él habla en específico de la literatura, las maneras de vincularse con las obras artísticas son diversas, y pueden ir desde una actitud pasiva- receptiva, pasar por una actitud emotiva, hasta llegar a un proceso de comprensión. El resultado de la experiencia artística se plasma ante formas específicas, las llamadas obras de arte invitan a la interpretación y participación de las personas espectadoras, que le darán múltiples lecturas, en el sentido que señala Umberto Eco de la Obra abierta.

Obra abierta como proposición de un “campo” de posibilidades interpretativas, como configuración de estímulos dotados de una sustancial indeterminación, de modo que el usuario se vea inducido a una serie de “lecturas” siempre variables; estructura, por último, como “constelación” de elementos que se prestan a varias relaciones recíprocas (Eco, 1979, p. 207).

Es decir, nuestro interés se ha fundamentado, en esa posibilidad de reinterpretación a partir de la expectación, de la recepción de nuestro evento escénico, puesto que lo que cada persona interprete se basa en su propia experiencia de vida, apostando a un proceso analítico y reflexivo en este proceso de aprehensión.

Por otro lado, es deseable señalar el resultado desde la perspectiva metodológica, en cuanto al interés de incursionar en el lenguaje inter y transmedial. Considerando la definición de lo que implica este proceso de realización, que señala una expansión de la narrativa y del sistema de significación (Scolari, 2013, pág. 17), podríamos pensar que es una contradicción abordarlo desde un sistema ya establecido como es el teatro. Sin embargo, la propuesta, probablemente ambiciosa, pero que motiva este camino, es justamente la narrativa, tanto la transmedialidad como el teatro se fundan en una narrativa, el giro se encuentra en los soportes y medios tecnológicos y de ahí los diferentes lenguajes.

Contar historias, supone una narrativa, implica un mundo ficcional que expresa dimensiones específicas de los personajes y su mundo, la transmedialidad amplifica esos mundos, según los soportes y medios de comunicación. En realidad, nuestro acercamiento, en este sentido fue tímido, sobre todo porque se desarrolló a partir de la participación del estudiantado, quienes, evidentemente no buscan ser artistas intermediales. Por otro lado, el aspecto de los recursos económicos para incursionar los diferentes medios, pensando en computadoras, software y aplicaciones especializadas, etc., y por último lo relativo a la mercadotecnia, que considera estos proyectos como verdaderas industrias culturales, desde el cine, el comic, los videojuegos, vestimenta, juguetes y demás.

Entonces, la intención, con una mirada teatral, fue a partir de nuestras narrativas propias, con nuestro lenguaje, corporal, vocal y gestual, expandir, de cierta manera el mecanismo de recepción hacia algún tipo de soporte tecnológico, buscando la participación de los espectadores, integrando su participación en la plataforma establecida. Es pertinente señalar que, desde esta perspectiva, no se consideran procesos terminados, sino que persiste la posibilidad de abrir su expansión en cualquier momento.

 

Colectividades

Desde la perspectiva colectiva, con el Cuerpo Académico de Artes Escénicas (CAAE), hemos emprendido proyectos en los que la exploración y el formato de los productos se ha diversificado, por ejemplo, las vinculaciones con otras instituciones o áreas disciplinares, nos han llevado al trabajo de video danzas, con estudiantes y colegas.

Se ha trabajado conjuntamente desde que nos conformamos como Cuerpo Académico en 2008, con proyectos como Entrañas y entresijos, La danza de los cerros, Fractales, Camerino, Escindir-Desvanecer, Beckett o nosotros, entre otros, contribuyendo al conocimiento artístico y formativo de la comunidad académica y estudiantil de la Facultad Popular de Bellas Artes y, por lo tanto, de la Universidad Michoacana. Acotaremos, a continuación, algunos de los proyectos más recientes.

En un proceso interdisciplinario de divulgación con la Facultad de Biología se desarrolló una propuesta relacionada con los insectos. La propuesta original proyectaba un museo itinerante, con diversas estaciones de conocimiento, artrópodos, mariposas, luciérnagas, escarabajos, abejas, hormigas, polillas, entre otros, en las que los científicos harían exposiciones y muestras de los diferentes insectos, sus características y función en el ecosistema.

Las biólogas Cisteil Pérez y Karina Sánchez del Laboratorio de Ecología de la conducta de la Facultad de Biología UMSNH, compartieron la información formal como fuente de lo que nosotras abordaríamos desde la danza y el teatro. Para este proyecto se convocó a estudiantes y, con base en la información compartida por las especialistas, nos dimos a la tarea de investigar aspectos, físicos, de color y de movimiento; además, se invitó a otra profesora del área de música, quien se integró al proyecto con su grupo de cuerdas.

El resultado del proyecto fue un montaje lidereado por la Dra. Alejandra Olvera. La propuesta escénica integraba la danza, el video, la actuación vocal y la música con una temática científica, y se tituló Bichos por todas partes. Aunque el resultado final no fue el museo proyectado, sí logramos participar en un evento de gran formato, que se realiza cada año y en el que participa toda la comunidad universitaria; este es el Tianguis de la Ciencia (Figura 3). Dicho evento es un espacio de muestra, exhibición e información donde investigadoras, investigadores, docentes y estudiantes son los principales oficiantes para transmitir a la sociedad, el conocimiento, la ciencia y sus beneficios, así como las actividades que se realizan en la universidad. En nuestro caso, se lograron montar tanto los stands del área biológica, como la presentación de la obra escénica.

El aporte de este proyecto, además del trabajo interdisciplinar, ha sido el impacto directo en la sociedad michoacana desde la co-creación de investigadoras universitarias y la divulgación del saber científico a partir de la mirada de las artes escénicas, toda vez que el proyecto ha tenido la posibilidad de presentarse en diversas ocasiones y en otros recintos universitarios, como el teatro Rubén Romero y el jardín botánico de la UMSNH.

Figura 3.

UMICH, 2025, Feria de ciencias (UMSNH, 2025).

Desde otra perspectiva, con la colega Dra. Rocio Luna Urdaibay, se ha trabajado en la línea de la videodanza dentro de un proyecto que busca un impacto diverso, a partir de la vinculación con Ana Baer, docente de la Texas State University en San Marcos. Desde 2020, con ella hemos integrado seminarios, estancias académicas de docentes y talleres de creación artística con estudiantes tanto de aquella institución como de la michoacana. Así mismo, con los diferentes productos resultantes se ha generado y participado en eventos académicos y festivales artísticos. Es pertinente señalar que, este proceso de vinculación internacional es parte de las actividades sustanciales de la Dra. Luna Urdaibay, y dentro de algunos productos específicos se convoca nuestra participación.

Siguiendo lo anterior, la intervención desde el teatro ha sido para apoyar la interpretación, en cuanto a tono, energía, intencionalidad. Se ha brindado el seguimiento de lo corporal expresivo, como dramaturgista, entendiendo como tal, un acompañamiento sensible de la expresividad. En los espacios de grabación de las video danzas, en los que se construye desde la improvisación corporal, se ha partido de la observación y la enunciación como estímulo para las personas que interpretan la acción dancística.

Así mismo, la experiencia de participar en estos proyectos ha incluido el trabajo desde la cámara ya sea fotografía o segunda cámara en video. Las piezas de videodanza Ixchel y Sympoiesis, son ejemplo de estos procesos colaborativos, en los que se ha interactuado con el entorno natural estableciendo un posicionamiento respecto a ciertas circunstancias del medio ambiente, ya sea exaltando su belleza en integración del cuerpo y el espacio o denunciando la irrupción que hace la humanidad.

 

 

 

 

Figura 4.

‘Ixchel’, en la foto Rocio Luna

Nota: Archivo personal Rocío Luna (2021).

En el caso de Sympoiesis, la referencia al espacio, el lago de Cuitzeo, es en torno a la sequía y las problemáticas del agua. Dialogando con el entorno, el cuerpo y algunos elementos, como telas, papel, fuego, rocas, agua, se busca la esencia del discurso que se quiere plasmar a partir del movimiento y la interpretación.

 

 

 

 

 

Figura. 5.

‘Sympoiesis’ en la foto Rocio Luna.

Nota: Rocío Luna (2021).

La propuesta en estos proyectos es de índole transdiciplinaria, en los que la búsqueda se encuentra, a decir de la Dra. Luna:

en las diversas maneras de imaginar y probar mundos en que el activismo-arte-ciencia se reúnen. Deseamos que nuestras expertises, experiencias, biodiversidades, propuestas, apuestas generen contaminaciones comunitarias en las que exploremos maneras de ser, de estar, de habitar mejor nuestra tierra, en formas que antes no imaginamos (Luna Urdaibay, 2024, p. 1).

 

 

 

 

Figura 6.

‘Compost? en la foto Erick Sánchez y Rocio Luna.

 

Nota: Rocío Luna (2021).

De estos procesos resultan una amplia gama de productos alternos, como son fotografías, instalaciones, performances, una página web y por supuesto, la misma videodanza que es la pieza principal.

Los proyectos mencionados, han circulado internacionalmente en festivales de video danza con reconocimientos y premiaciones. Lo que da una proyectiva al trabajo realizado por la colega Luna, pero con impacto de productividad al interior del CAAE por la colaboración y participación integrada de este grupo de investigación.

Toda investigación nos ha posibilitado transitar en el diálogo y sus resultados variados, cuestionándonos sobre los rumbos subsecuentes de cada proyecto. El interés de aportar algo al conocimiento sensible, humano y social, desde el impulso universitario, se constituye en la construcción de una conciencia corporal, que se desarrolla en su percepción del entorno y una memoria de lo real imaginado. Señala Siri Hustvedt que Descartes “utilizó la imaginación, la fantasía, como un área intermedia entre la sensación directa (la experiencia corporal pura) y el razonamiento (la experiencia metal pura)” (Hustvedt, 2021, p. 57) a partir de lo que las configuraciones mentales y las corporales pueden vincularse, en el sentido que lo señala Margaret Cavendish, para la construcción de conocimiento. Puesto que el saber se origina en el cuerpo, en la experiencia y dentro de las artes, la imaginación, la metáfora y las emociones se integran en el desarrollo del pensamiento. Las artes escénicas se fundamentan en corporalidades, imaginarios, búsquedas solventes hacia la concreción de una idiosincrasia que parte de quienes somos y hacia donde aspiramos, de manera crítica y analítica.

Hay que señalar que, en una puesta en escena, son diferenciables como parte de lo escénico, tres aspectos que suelen pretender definir una misma cosa, pero que en realidad son habitados e interactúan en el mismo fenómeno artístico: el teatro, la actuación y el drama.

El teatro es el lugar del espectador (espacio social o de representación); la actuación («performance»), el lugar de los actores (espacio expresivo o de dinamización); el drama es el lugar de la acción, codificable o no en un texto (espacio formal o de construcción) (Sánchez, 2011, p. 9).

La participación en los proyectos señalados, indica habitar estos espacios escénicos, como parte de la construcción lúdica y creativa, siempre considerando las posibilidades de participación de quien sea público asistente, en dónde la actuación propia o, de las y los otros participantes, hacen posible la indagación en el hacer actoral o dancístico y desde el drama como esa acción codificada en el acompañamiento, específicamente en las piezas de video danza, como espacios de construcción.

 

Los conocimientos teatrales o dados desde el arte escénico, vistos de manera global, han permeado los diferentes proyectos con el trabajo vocal, las exploraciones corporales e interpretativas, los retos hacia las personas espectadoras, la búsqueda de formas de aprehensión sensible acordes a los tiempos actuales, que den significatividad a ese quehacer escénico en el contexto de temáticas que nos atañen día a día. Esto ha sido un eje rector de las propuestas ideadas, o en las que se han participado colectivamente.

La contribución artística y profesional, al acervo universitario se ha incrementado, desde la investigación de estos procesos de creación, como parte de la labor cotidiana de las docentes. Por lo que es fundamental mencionar, que hay un impacto directamente proporcional en el proceso formativo del estudiantado de las licenciaturas en teatro y danza, toda vez que, a manera de retroalimentación, la investigación y la experiencia vivida durante la realización de las obras escénicas y en video, decanta en las aulas; de donde a su vez hay un abrevadero de imágenes, ideas, corporalidades y experiencias de las y los jóvenes, que impulsan estos proyectos.

Desde otra perspectiva, la actividad continua como profesora investigadora, nos ha llevado por el camino de las actualizaciones académicas, la tutoría, la gestión y conformación de perfiles deseables, ante instancias institucionales locales y nacionales, en un proceso de construir una carrera docente, en conciencia e interés de conjuntar el legado académico que corresponde en las instancias educativas.

Esto nos determina en tiempo y espacio, a una realidad laboral que supone competencias determinadas para la ejecución y realización de estas prácticas. Integrar el trabajo de los procesos de investigación en el entrelazado arte-academia, ha permitido el disfrute de cada una de las indagatorias, desde la parte creativa. A la vez que consideramos necesario identificar los momentos de integración en los procesos de enseñanza, sin separar ni la parte creativa, ni la lúdica y mucho menos todo aquello que nos posibilita la construcción de conocimiento en función del estudiantado.

Jugando con la idea de la escena expandida, en el proceso educativo, se busca crear relaciones expandidas en la enseñanza. En aquella se pretende desarrollar un nuevo territorio de interacción que se abre hacia la persona espectadora, creando nuevas relaciones entre los hacedores de la obra artística y quien la recepciona, en donde justamente, lo principal es esa relación de correspondencia, donde la acción y la presencia da fluidez hacia contextos comunicativos. Esta perspectiva es deseable en nuestros procesos formativos con las y los estudiantes, un espacio de fluidez, comunicación y aprendizaje, renovado por la experiencia de la práctica investigativa.

Arduo es el trabajo, exigente, puesto que nada nos exime de las responsabilidades, previas, más aún, participar en la convocatoria a la CIC, nos posiciona en un compromiso de mayor envergadura con la institución. Pero siempre como espacios ganados.

 

Reflexiones finales.

Hace unos años, a instancias de unas colegas de la universidad que se unieron en un proyecto de ciencia aplicada, surgió una publicación titulada Las nicolaitas cuentan (Sillavaciaeditorial, 2026) en el que participamos mujeres de diferentes dependencias de la universidad, narrando nuestras experiencias sobre las variables interseccionales que limitan el acceso a las mujeres a los sistemas de evaluación, refiriéndose, específicamente, a los retos y problemáticas que durante la pandemia vivimos y experimentamos como mujeres y académicas. El resultado fue por demás revelador sobre lo que, como personas del género femenino, nos implica ser madres, hijas, abuelas, esposas y, además, integrar nuestros intereses profesionales en un todo. Nada que no se haya dicho ya; se abordaron aspectos sobre la salud, la vida doméstica, los cuidados personales y laterales, articulándolos con nuestras pretensiones de tener presencia en nuestras carreras docentes, como investigadoras y creadoras. En este espacio 68 mujeres expresamos emociones, sentires, pensares y pesares de aquellos años, pero con una reflexión que nos permite dar cuenta, del rol personal y profesional que es una constante.

Captar la visión subjetiva con la que uno mismo se ve a sí mismo y al mundo, cómo interpreta su conducta y la de los demas, cómo atribuye méritos e impugna responsabilidades a sí mismo y a los otros. Tal visión revela la negociación que toda vida requiere entre las tendencias expresivas de la persona y las exigencias de racionalidad para acomodarse al mundo exterior  (Chárriez Cordero, 2012, p. 55).

Como mujeres nos reprimimos las quejas, asumiendo el trabajo con lo que venga, somos tenaces y persistentes, evidentemente eso tiene su precio, ya sea en la salud, las relaciones personales o en el mismo desempeño laboral. Es por esto por lo que reconocer las contribuciones que vamos dejando es invaluable.

El trabajo, aunque se mencione individual, suele ser resultado de la integración de equipos de trabajo, de ideas conjuntadas y desarrolladas paralelamente, en un proceso de escucha, atención, propuesta e intercambio; se generan horizontalidades, tanto para compartir las propuestas, como para participar y diseñar los caminos de concreción, no sin conflictos y dificultades, pero generalmente con disposición y voluntad; lo cual es encomiable.

Así mismo, es necesario señalar, en la propia experiencia, dos aspectos; por un lado, la posibilidad de que, como investigadora, ser generadora de proyectos, me implique una responsabilidad con ciertas condiciones, que permitan el desarrollo de estos, así como su ulterior proceso divulgación ya sea académica, artística, presencial y/o virtual, pero también que eso resulte en un espacio ganado que impulsa la presencia, como mujeres investigadoras, en este ámbito humanístico. Por otro lado, el abordaje que se ha hecho de diferentes aspectos sociales que atañen a mujeres, en un desempeño profesional y la convivencia con los varones, sus implicaciones y la necesidad de reflexionar sobre ello, igualmente como una conquista más de visibilización.

Es factible reconocer, lo invaluable de desempeñarme como académica universitaria, con sus pros y sus contras, quizá, no es más que resultado de lo que nos corresponde realizar; sin embargo, es conocido en los diversos entornos educativos la falta de seriedad y compromiso de algunas personas. Y nunca está de más saberse dignamente partícipe de lo que implica aportar al conocimiento, como resultado del interés en las nuevas generaciones, la actividad escénica-teatral, los nuevos rumbos de las propuestas escénicas, atendiendo a las problemáticas sociales que nos implican como sociedad.

 

Referencias

Chárriez Cordero, M. (2012). Historias de vida: una metodología de investigación cualitativa. Revista Griot.

Eco, U. (1979). La obra abierta en las artes visuales. Ariel.

Garda, R. (2006). La Violencia Masculina en la Relación de Pareja en la Ciudad de México. Análisis desde la perspectiva de género y de la estructuración. En R. G. Rojas (Comp.), Estudios sobre la violencia masculina (270-295). Indesol /Hombres por la equidad A.C.

Hojsgaard, L. (2020). La escena teatral y las nuevas tecnologías. Una reflexión desde dos perspectivas emergentes. Escenauno. Escenografía, dirección de arte y puesta e escena, 103-113.

Hustvedt, S. (2021). Los espejismos de la certeza. Seix Barral.

Ingarden, R. (1970). La comprehensión de la obra literaria. Universidad Iberoamericana.

Luna Urdaibay, R. de (22 de noviembre de 2024). Compostando, Contaminaciones especulativas entre desechos, cyborgs y seres humanos y no humanos. Morelia, Michoacán, México.

Sánchez, J. A. (2011). Repensar la dramaturgia. Dramaturgia en el campo expandido. Murcia: CENDEAC-Centro Párraga. Obtenido de Archivo Artea. Artes vivas-Artes Escénicas.

Scolari, C. (2013). Narrativas transmedia: cuando todos los medios cuentan. Austral Comunicación, (247-249).

 

Sitios para consulta en línea

Claudiafragoso,sitesgoogle (s.f).

https://sites.google.com/view/sitiosdeclaudiafragoso/p%C3%A1gina-principal?pli=1

 

El otro Cervantino (2021). https://www.youtube.com/watch?v=YJxH4daFh3o

UMSH, Proyectos de la investigación científica. (s.f.) https://umich.mx/umsnh-se-alista-para-la-feria-de-ciencias-mas-grande-de-mexico-abre-convocatoria-para-el-tianguis-de-la-ciencia/

Luna, R. (2021). Rociolunadanza, Ixchelmadreluna. https://www.rociolunadanza.com/trabajo-creativo

Sillavaciaeditorial. (2026) https://sillavaciaeditorial.com/tiendanueva/estudios-de-genero/187-las-nicolaitas-cuentan.html